Sunday, January 26, 2020

La ventana de mi casa 3 dias seguidos


Viernes 24 de enero, estoy sentada enfrente de la ventana mas grande de mi casa. No hay ruido alrededor de mi mas de que los sonidos de mi bebe donde duerme y respira. Se ve frio afuera, esta cayendo una tormenta invernal de nieve y todas las casas están cubiertas con una sabana blanca. Los copitos de nieve están cayendo grandes, se pegan hacia la ventana y se les ve donde tienen muchas figuras diferentes. En estos momentos la escuela que esta cerca de mi casa a dejado a los niños salir y mientras sus mamas parecen rayo intentando llegar a casa para refugiarse de la nieve los niños parecen querer destruir la sabana liza que cubre el césped. Son las 3:00 de la tarde y ya el cielo se empieza a oscurecer.

Sábado 25 de enero, nuevamente son las 3 de la tarde y estoy sentada en frente de la ventana mas grande de mi casa. Esta ve escucho donde mi niña esta platicando con su papa mientras la cuida. Sigues estando blanco afuera, pero parecer estar un poco mas caliente. La nieve que resbala a los carros parece estarse derritiendo. Todas las casas empiezan a descubrirse y se ven los arboles que estaban cubiertos de nieve. No hay nadie en la calle, no hay carros mas de la camioneta blanca de mi marido. Todo esta calmado, todo este vacío, no se ve ni se escucha nada. De nuevo se empieza a oscurecer.

Domingo 26 de enero sabiendo que es la misma ora que ayer espero yo ver una comunidad vacía pero no. Los vecinos están afuera quitando la nieve. La gente que pasan en los carros va de vestido y los niños sin pocas ganas de ir a misa. Nuevamente hay mucha nieve, parece que estuvo cayendo nieve toda la noche, la nieve le cubre a mi vecino sus botas altas y azules. Todos los carros están parqueados en sus entradas de coches y se ven cenizos y las casas se ven blancas y mas altas de lo normal.


La ventana de mi cocina

Cuando miro por la ventana de mi cocina, lo primero que me llama la atención es una criatura de 8 patas con 8 ojos trepando por la ventana dejando una red detrás donde quiera que vaya. Soy capaz de tener una vista desde el callejón y la calle delantera. Cuando miro a mi izquierda puedo ver a una mujer con un abrigo rojo cruzando la calle con algunas bolsas del supermercado. Cuando cruza una de sus bolsas, se abre y se le caen los plátanos. Me sentí mal por ella, pero no hice nada más que mirarla. Cuando giro la cabeza hacia la derecha, veo una casa verde oliva que parece oxidarse o tal vez está sucia. El techo está cubierto de un material blanco que parece nubes, por lo que solo quiero ir a acostarme. Cuando miro hacia la parte de atrás de la calle, veo un animal negro que se arrastra por la basura. No puedo decir si es un gato negro o un mapache porque no puedo ver tan lejos. Al día siguiente, noté que la criatura de ocho patas había desaparecido y que lo único que quedaba era una red que cubría la mitad de la ventana. La nieve que cubría la oxidada casa verde oliva había desaparecido. Había algunos árboles llanos en la parte posterior sin hojas debido al clima helado. Mientras miro a mi callejón veo un poste eléctrico con cables. Está cubierto por pájaros. Cuando miro hacia el frente de la casa, noto una calle concurrida, parece que está ocurriendo una procesión fúnebre ya que cada auto tiene una etiqueta naranja en su parabrisas. Inmediatamente decido mirar hacia otro lado y veo a la criatura de 8 patas trepando por la ventana nuevamente. Me asusto y decido tomar una siesta. Al día siguiente, miro por la ventana, pero esta vez con la ventana abierta porque mi madre estaba cocinando chiles en el comal y no podía respirar. La criatura de 8 patas ya no estaba. Tan pronto como lo abrí, una gran brisa de aire frío golpeó mi cara, pensé que me iba a resfriar. Mientras miro hacia la calle, puedo ver la camioneta de mi abuelo que se acerca a mi casa. Cuando lo veo salir, casi se resbala y cae, pero está bien. 2 minutos después, puedo ver a un policía deteniendo un automóvil porque iban rápido en una zona de 30 velocidades. No pude evitar comenzar a reír porque eso es lo que le pasa por tener un exceso de velocidad. Cuando miro hacia atrás puedo ver a mi papá tirando la basura. Entonces escucho tres fuertes golpes. Mi mamá va a abrir la puerta y son mis abuelos y yo voy a saludar.

Tuesday, January 21, 2020


Lo que veo por mi ventana
La ventana está en la segunda planta de la casa, el espacio aquel de atrás del departamento donde mi compañero de cuarto John fuma sus cigarros. Ha instalado ahí en el panel de abajo un tipo de ventilador para que pueda andar ahí fume y fume como chimenea sin que se llene de humo. Quiere decir que ver por la ventana siempre quiere decir ser expuesto a ese “ruido blanco” continuo del abanico, un tal hum como de andar en avión. La ventana en sí también tiene instalada una red de mosquito (lo cual parece un tipo de broma cruel cuando toca uno de estos inviernos infernales de Chicago, que no permite a ningún bicho desplazarse por el aire tan felizmente que digamos). Quiere decir que cualquier cosa que se ve por la ventana se ver por una membrana sutil de cuadritos que le dan a todo un aire gris. Por la ventana en sí se ve: la bicicleta del otro compañero de cuarto (jamás usada en invierno); tinita para pájaros volteada y cubierta de nieve; una pequeña estatuita de piedra al estilo Angkor Wat, de un perro feroz que ahora acostado benignamente en el zacate; la casita del gato puesta generosamente por las chavas del primer piso; aquella mesa de picnic outdoors marca Home Depot demasiado grande para el espacio donde está; luego el cielo gris-amarillento este de Chicago, y -- árbol. Ramas. Palitos afilados que amenazan clavarse en mis ojos, al dejar detrás la superficie plana del backyard visto desde arriba y arrimarse a mi mirada. Me hace pensar en el maestro de biología y de Drivers Ed de la secundaria, que nos contó una vez que andaba en motocicleta sin casco y que, al arrimarse lentamente a una luz roja en un semáforo, casi fue cegado por un palote de fierro que había sido colocado en la pick-up de en frente. Por no tener banderita ni pañuelo ni nada así para marcarlo, ese palo de hierro llegó a meras pulgadas de los ojos de este maestro mío. De manera semejante, ahora, los palitos de la rama de este árbol por la ventana me perturban. Me pegan duro, sin piedad e inesperadamente como una buena paliza en la cara. (El shock de ver y el asusto en las neuronas que anuncian cada movimiento del ojo..! El ver este, el efecto aquel 3d de la rama, es lo que verdaderamente ataca la mente.) Yo por mí que lo que nos deja percibir es el acto de ver en sí. Ahí va un proverbio que alguien me contó una vez: “Lo dulce de la miel no viene de la palabra "miel" sino de comerse la miel. (( Pero mira mano o sea se nos pide un párrafo de lo que VEMOS por una ventana que elijamos -- no de lo que HAY al lado de una ventana. No por necio o cabrón pero el ver en sí es el evento. Los detalles del Angkor Wat o de no sé qué apenas son puro gravy.))


( imagen de http://nautil.us/issue/46/balance/what-this-drawing-taught-me-about-four_dimensional-spacetime )

Thursday, January 16, 2020


Semana #1 (primer ejercicio de escritura)
Ventana

Elija una ventana del lugar donde vive y escriba en un párrafo qué ve.